IMPLOSIÓN EN EL PUENTE DE EINSTEIN-ROSEN
-JUSTICA POETICA-
-JUSTICA POETICA-
Se hunde el cielo
sobre
la tierra hundida
por
tus pasos fundidos
en
un recuerdo enterrado en otro
y
en otro plegado sobre sí mismo.
Se
hunde un pájaro
sobre
el cielo ya hundido
por
los sueños compactados
e hiper-masivos
de otros que quisieron volar
y
cayeron abatidos por su enorme peso.
De
golpe se hunden juntas todas las aves
para
que nadie más vuele,
para
que todas las antenas capten eso de que las alas
si
sueñan, hunden más y más
la
tierra alrededor de los que se duelen.
Se
hunde un barco
en
un mar también hundido por miles de barcos
que
desde el día del primer latido del universo
se
desploman sobre el fondo
con
millones de seres vencidos.
Con
un silbido eterno se hunde el océano entero
en
medio de nuestro mundo
por
todo el llanto condensado
y enterrado
en un engaño
dentro
de tu engaño fingido
y
con él, se hunden todos los peces
empujados
por la gravedad de la luz más antigua
y por
todas las gotas del agua
convertidas
en lágrimas aladas y más lágrimas.
En
el origen del colapso de nuestro sistema
se
hunde tu espléndida luna
contra
mi sol sin materia ni radiación
por
sus propios rayos rebotados
en
tu cara oscura.
Se
hunden completas
la
naturaleza humana y la divina,
arrastrando
a todo lo que se arrastra,
a
todo lo que camina a cuatro patas,
y
a todo lo que habla
para
que nadie más se humille
o
se postre, que ninguna lengua
jamás
sea usada ni dañina,
y
que el silencio se imponga en el vacío
como
gramática auténtica de la galaxia.
Por
fin se hunde América con su antigua hermana África,
se
hunden Oceanía y Asia abrazadas,
y
poco a poco se contrae la tierra toda
hasta
no ser ni un perdido recuerdo
ya
sin tristeza.
Pero
antes de que Europa se hunda
y que
a continuación lo haga Madrid,
¿Qué
te parece a ti?
¿Qué
te hundirás primero y me arrastrarás después
o
por el contrario me hundiré yo y te arrastraré a ti también?
Te
hundirás len-ta-men-te
viendo
cómo el mundo se acaba
sin
sonido de trompetas,
ni
terremotos ni dramas,
sin
nadie a quien abrazar
te
hundirás.
Y
con la misma secuencia
del
pulso magnético del universo yo también me apagaré.
Pero
no mirarás.
Pero
no miraré.

que bonito poema Emilio. ole¡¡
ResponderEliminarBueno!
ResponderEliminarpero que guapo.. Has cambiado el estilo.
El apocalipsis según San Emil
Un placer leerte Emilio ;)
ResponderEliminar(Dani)