Miguel Ángel García González:
Ahora que estamos tú y yo, enfrentados, y entre medias esta
copa de cristal de bohemia, gordo, que no podría tapar una cara, ni si quiera
tu boca. Ahora que pareces curva entre rombos de cristal, y que la copa tiene
fondo negro. Ahora que no podría decir si tú estás aquí, o has dejado tu
reflejo porque te doy pena, te pregunto:
¿Están cerca los ladrones de espejos?
José Payán:
¿Están cerca los ladrones de espejos? LO TRASPASO. Para
parar mi corazón que vive dentro del reloj que hace tic-tac, tic-tac y no me
deja vivir dentro de ti. Que me hace seguir y quiero parar para hacer pis y
meter mi llave en tu cuerpo y abrir una ventana al exterior. Azul, no me robes
el humo de tu cuerpo desaparecido en la ventana que abre a tu pubis, campo
pleno-peca oscura.
joder Míguel, otra vez gracias, dejé el poema tirado por ahí....
ResponderEliminarIba a subir mi parte pero el puto blog se a puesto a hacer COSAS RARAS Y LLEVO 30MNN INTENTANDOLO Y AHORA VOY A DESTRIR EL MUNDO!!!!!!!!!! AHHHHGGGGGGGGHHHHH MUEEREEEEEEE BILGTES
ResponderEliminarNo desistas, insiste, merece la pena. Ya sabes lo que dicen. Yo no follo pero insisto. El poema de Jose me parece casi conmovedor. Muy directo aunque no lo parece... El "azul no me robes el humo de cuerpo desaparecido..." "Me huele como a cucharadas de mi ración diaria de azul plata nevado..."
ResponderEliminarYa, a mi es la frase final la que mas me mola tambien. Luis, sino pásame lo tuyo por face y lo incluyo!
ResponderEliminarNo se Emilio, lo escribimos en 5 minutos y eto e lo que hay. Azul es un color que utilizo mucho, ya os leeré el domingo un poema sobre este color y otro de Ángeles que me parecen curiosos... lo del humo y tal puede ser eso que aparece en los cementerios que ahora no se como se llama... y lo de "azul, plata, nevado" recuerdo ese poema tuyo.
ResponderEliminar"fuegos fatuos" ya me vino a la mente, ah, ah, ah¡¡¡
Eliminar